lunes, 10 de diciembre de 2012

Reforma laboral II. ¡Que nos coja confesados!

"Conozco el mundo lo bastante para haber perdido casi la facultad de sorprenderme demasiado; sin embargo, aún ahora es motivo de sorpresa para mí el pensar cómo pude ser abandonado de aquel modo a semejante edad. Un niño de excelentes facultades, observador, ardiente, afectuoso, delicado de cuerpo y de espíritu .... parece inverosímil que no hubiera nadie que interviniera en favor mío. Pero nadie hizo nada, y a los diez años entré de obrero al servicio de la casa Murdstone y Grimby.

Los almacenes de Murdstone y Grimby estaban situados muy cerca del río en Blackfriars. Ahora han mejorado y modernizado aquello; pero entonces era la última casa de una calleja estrecha que iba a parar al río, con unos escalones al final que servían de embarcadero. Era una casa vieja, que por un lado daba al agua cuando estaba la marea alta y al fango cuando bajaba. Materialmente, estaba invadida por las ratas. Las habitaciones cubiertas de molduras descoloridas por el humo y el polvo de más de cien años, los escalones medio derrengados, los gritos y luchas de las ratas grises en las madrigueras, el verdín y la suciedad de todo, lo conservo en mi espíritu, no como cosa de hace muchos años, sino de ahora mismo. Todo lo veo igual que lo veía en la hora fatal en que llegué aquel día con mi mano temblorosa en la de mister Quinion.

La casa Murdstone y Grimby se dedicaba a negocios muy distintos; pero una de sus ramas de mayor importancia era el abastecer de vinos y licores a ciertas compañías de barcos. He olvidado ahora cuáles eran, pero creo que tenían varios que iban a las Indias Orientales y a las Occidentales, y sé que una gran cantidad de botellas vacías eran la consecuencia de aquel tráfico, y que cierto número de hombres y muchachos estábamos dedicados a examinarlas al trasluz, a tirar las que estaban agrietadas y a limpiar bien las otras. Cuando ya no quedaban botellas vacías, había que poner etiquetas a las llenas, cortar corchos para ellas, cerrarlas y meterlas en cajones. A este trabajo me dedicaron con otros varios chicos.

Éramos tres o cuatro, contándome a mí. Me habían colocado en un rincón del almacén, donde míster Quinion podía desde su despacho verme a través de una ventana. Allí, el primer día que debía empezar la vida por mi propia cuenta me enviaron al mayor de mis compañeros para enseñarme lo que debía hacer."

"David Copperfield" de Charles Dickens, Primera Parte: Capítulo XI, gracias a Wikisource [http://es.wikisource.org].

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Eliminando lo necesario, conservando lo superfluo.

Desmoraliza ver los recortes que realizan los miembros más estériles de nuestro país, precisamente de los ciudadanos más útiles. Seguro que como colectivo agradecemos mucho más la presencia de un médico, efermera, profesor, etc. que la de un asesor, consejero o senador. Es cierto que hay funcionarios que no funcionan, pero la terapia contra esta enfermedad social consiste en atajar la incompetencia alli donde se encuentra.

La actual práctica de despedir (casi siempre a los que no son miembros de nuestro partido, familia, etc.) es tanto como tener un dedo gangrenado y amputar otro dedo sano con la esperanza de que el dedo enfermo sane. De otro lado vemos que se recorta en productos y servicios productivos en tanto que las actividades más estériles son beneficiarias del patrocinio de la superflua clase dirigente. Hemos de reflexionar sobre ello y utilizar las herramientas a nuestro alcance para hacer que los servidores públicos entiendan cual es su función y quienes somos sus jefes.

Si hemos llegado a este punto es culpa nuestra, pongámosle remedio.

NOTA: Adicionalmente leo que la prometida reducción de gastos en concejales no llegará ya que todos los partidos del país se han opuesto a ella, incluído el mismo partido proponente (el que la prometió, para que nos entendamos). Si cada votante, simpatizante o afiliado hace llegar al partido que le representa su intención en este sentido y le exige la reducción de este gasto innecesario es posible que veamos avances en breve.

jueves, 22 de noviembre de 2012

La estupidez y la ineficacia.

Ante la ineficacia de los tribunales el legislador ha descubierto la forma de que esta ineficacia, que no sabe combatir para mejor, pase desapercibida mediante el sencillo expediente de espantar a los ciudadanos de su consumo via tasas. Así, a la tradicional y justificada tendencia natural de los ciudadanos a evitarla (pleitos tengas y los ganes) ahora sumaremos una nueva tendencia natural a resolver los asuntos litigiosos fuera de los tribunales. Viviremos una nueva época de justicia medieval, en la que sólo los muy ricos tendrán derecho a justicia. Los muy pobres, a cambio, podrán suplicar mercedes a los poderosos, siempre y cuando puedan mostrar orgullosos la cicatrices de sus miserias en forma de real o fingida falta de recursos. Todos los que me parece que forman y dan sustento a la sociedad y que para mi son los honrados trabajadores, sea por cuenta propia o ajena (no dejan de ser trabajadores y asalariados nuestros los muchos funcionarios eficientes que aún tenemos, aunque entre ellos hay algunos que lastren el sistema con su desvergüenza y a los que sí deben aplicarse las tijeras que se han cebado a menudo con los menos enchufados.)

Vemos un renacer de los derechos de portazgo, de paso y, si nos apuran, hasta de pernada. ¡Malos eran los viejos amos, pero los nuevos los están haciendo buenos!

P.S.: Para quienes gustan de las dotes proféticas, relean la entrada "Justicia vs. justicia.", publicado en este mismo Blog el miércoles, 8 de agosto de 2012.

sábado, 6 de octubre de 2012

El País me ha decepcionado.

Esta nota será breve, pero tal vez es para pensarla. Tiene nombre y apellido, El País que me decepciona es el periódico. Simplificando la noticia, el beneficio ha descendido un 5%. Ignoro la cifra de partida tanto del beneficio anterior como del actual. Sigue la noticia: "Se prevé una reducción de plantilla del 25 al 30% y reducción de los salarios...".

Reflexiono: Cualquier tratado de economía no marxista indica que a los factores se les remunera con sus precios, a los trabajadores con sus salarios, a los capitales con sus intereses y la empresa o empresario obtendrá los beneficios disponibles después de remunerar al resto de los factores. Trasladar al factor trabajo las fluctuaciones de la producción, que deben ser enjugados con los excendentes de la iniciativa empresarial parece injusto, además de ser contrario a la teoría.

Pero considerando que las circunstancias son extraordinarias y la iniciativa empresarial pide un esfuerzo al factor trabajo, ¿alguien ve el motivo para una reducción de un factor superior en 5 o 6 veces a la caida real del beneficio?

Seguro, dilectos lectores, que hay un buen motivo para esta desproporción, pero a mi se me escapa, salvo que alguien se esté aprovechando de las circunstancias para mejorar la relación de intercambio a su favor, algo que me parece especialmente deleznable en estos momentos.

Por cierto que sólo personalizo en este diario que tanto me gusta porque parece especialmente inadecuado en un diario que se confiesa de centro-izquierda, y no porque el resto de las empresas (en España especialmente) lo esté haciendo mejor.

Os deseo un buen fin de semana.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Gremios medievales que perduran hoy.

Leo que competencia ha multado a la CEOE por recomendar subidas de precios en público, lo que es una forma de colusión al libre mercado. Sin embargo permanecen vivas estructuras arcaizantes, siendo además entes públicos.

Unas estructuras funcionariales y regidas por el derecho administrativo, sostenidas por detracciones coercitivas que son finalmente soportadas por los consumidores, a pesar de ser órganos públicos que dan servicios e imponen reglas a profesionales que pretenden ejercer su profesión, debiendo soportar esta estructura parásita. Estas estructuras son los llamados Colegios Profesionales, que en muchísimos casos son de afiliación obligatoria para el ejerciente de la profesión.

Estas estructuras no solo recomiendan, sino que imponen coactivamente a sus asociados, unas tarifas mínimas obligatorias, justamente lo que se ha calificado como un obstáculo a la libre competencia y que la economía considera ser indeseable para la eficiencia. Desde luego es posible que haya grandes ventajas en la existencia de estos colegios, pero de ser así, el mejor camino no es la imposición de su existencia.

Los profesionales de cualquier ramo pueden asociarse libremente si lo desean para obtener servicios comunes sin necesidad de esa imposición. También cabe recordar que las labores de control de los profesionales se pueden (y deben) llevar a efecto sin intermediarios por la propia administración. Igual que se comprueba la limpieza de la cocina de un restaurante puede comprobarse la buena realización de un proyecto de obra, por poner un ejemplo. Al igual que se prueba la idoneidad de un sujeto para tener armas puede verificarse que su titulación es suficiente para el ejercicio de la medicina. Item más cuando los casos de intrusismo, deslealtad, engaño, etc. nunca son detectados o sustanciados por el colegio correspondiente, que se limita a responder (por desgracia casi siempre tardíamente, lentitud que lamentamos constatar como habitual en todo el sector público español) a las denuncias que le remiten los pocos ciudadanos que conocen el funcionamiento de estos entes y tienen la paciencia y la osadía de creer que el sistema funciona.

Si precisamos de verdad ahorrar, es el momento de cumplir lo que (nuevamente) promete del ministro del ramo, que es eliminar la obligatoriedad de esta colegiación en casi todos los casos (yo añado que en todos) y privatizar estos colegios. Esa es la única forma de acreditar ante la sociedad su utilidad. De otro modo, sospecharemos que sólo se trata de mantener puerta abiertas para poder colocar a los adláteres del poder y que los que ayudaron al político a subir al poder cobren los réditos de su fidelidad pasada en forma de trabajo estéril, pero bien remunerado.

Seguramente en las próximas elecciones el siguiente ministro nos vuelva a prometer esta útil medida, para volver a dejarla pendiente, a la espera, seguramente, del próximo cambio de gobierno, sea este del signo que sea.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

El titular que es en sí mismo una noticia.

Leo en titulares, y el desánimo me impide leer los contenidos que el ministro de Industria español inaugura una fábrica de una empresa española en China. Esperad, y volved a leer la noticia: el ministro de Industria español inaugura una fábrica de una empresa española en China. No sé vosotros, pero yo no tengo fuerzas para leer más, con la que está cayendo y con las animadas (y quizá inbteresadas) predicciones de los agoreros sobre el futuro. Quizá soy un poco miope (tengo 4 dioptrías), pero no veo la ganancia en deslocalizar la producción del país, y además me duele especialmente que sea en un país con pena de muerte y que vende los órganos de los ejecutados para trasplantes. Y sin ganas de extenderme, para no herir sensibilidades si amplío la opinión que me merece la noticia, os pido que me digáis que os parece a vosotros la noticia. Buenas noches, o mañanas, o tardes...

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Quien tiene el control, tiene la responsabilidad.

Leo por ahí que el monistro (he visto el gazapo, pero me pareció jocoso, dentro de la gravedad del asunto) de Economía dice que "La mayor garantía del Estado del Bienestar es el crecimiento económico y el empleo. Si eso no se consigue lo estaremos poniendo en riesgo". Parece obvio que si no hay crecimiento, es por la falta de un programa económico y por no tomar medidas acertadas contra la crisis, por lo que el Presidente de Gobierno debe dimitir y convocar elecciones. ¿O no era eso lo que se pedía dos años atrás? Los que están abajo siempre dicen que saben lo que habría que hacer para arreglar los problemas cuando lleguen arriba, pero suele ser, desgraciadamente, mentira. P.S.: Eso vale para todos los partidos, el de ahora, el de antes y el de mañana. En cambio no es cierto para todas las personas. Lo malo es que las personas que saben y tienen la honradez suficiente no tienen la astucia y los contactos suficientes para llegar arriba y si llegan suelen perder su honradez por el camino.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Redescubriendo la rueda... cuadrada.

El último consejo de ministros aprueba que los parados colaboren en la extinción de incendios. Ante la, a mi juicio, nula practicidad de la medida, pienso: ¿Y no es mejor que, si hacen falta bomberos, agentes forestales, etc. se contraten por el período que corresponda, sea este breve o extenso? Me parece que sería más eficaz tanto en la lucha contra el fuego como en la lucha contra el paro. Y, a largo plazo, más barato.

martes, 4 de septiembre de 2012

Loor a quien lo merece.

Leo en la prensa que el Sr. DIVAR ha renunciado a la polémica indemnización que le corresponde por abandonar su alto cargo de acuerdo con la ley. Si ello corresponde a una decisión personal, libre y sin contrapartidas, quede desde aquí clara mi felicitación por una renuncia que así (graciosa y voluntariamente) sería generosa y pertinente.

sábado, 1 de septiembre de 2012

La pequeña diferencia entre desarrollo y atraso.

Leo en diversos medios que el candidato a la vicepresidencia estadounidense ha cometido un error, que según manifiesta corresponde a un inocente "lapsus linguae". El error parece haber consistido en manifestar que corrió una maratón en un tiempo inferior a tres horas, algo totalmente inocente y carente de relevancia. Sin embargo, esta afirmación ha conducido a la inmediata verificación del dato por parte de la prenta y los ciudadanos, que estiman que ello es imposible, y así lo acreditan. Al día siguiente explica el aludido político que se trataría de un error por su parte, y que no recuerda bien la cifra. Esto es bueno y saludable y seguro que sus partidarios están pensando que es un sabio por rectificar sus errores y sus detractores piensan que es un mentiroso compulsivo. Pero su imagen ha sido seriamente dañada y podría ser irreparable el efecto de este error presuntamente cándido.

Comparemos ahora esta situación con la situación prevaleciente actualmente en España, donde cualquier político, intelectual o famosillo de tres al cuarto puede contarnos las aventuras completas del Barón de Münchhausen como protagonista sin sonrojarse. Y además, sus adláteres jurarán que lo vieron montado en la bala de cañón camino al horizonte. Para rematar, los medios de comunicación no sólo no desmentirían la evidente falsedad, sino que con absoluta certeza ofrecerán entrevistas, programas especiales sobre la cuestión y pondrán a trabajar a los guionistas para obtener un "biopic" al uso, mejorando adicionalmente las finanzas del contumaz falsario.

Mientras tengamos esta tolerancia con la mentira, seguiremos hundidos, merecidamente, en el atraso. En cuanto exijamos a nuestros líderes coherencia y sinceridad lo dejaremos atrás para ocupar los primeros lugares del mundo.

¡Es nuestra responsabilidad como ciudadanos!

viernes, 31 de agosto de 2012

Yo si voy a repercutir la subida del IVA.

Casi todas las empresas de este país dicen que sacrificarán su margen de beneficios para no perjudicar el consumo. Y uno, que ha tenido la mala suerte de retener los precios de algunos artículos y comparar la evolución de precios en la semana previa a la inminente subida se pregunta porqué nos mienten como bellacos. Y ese uno, siendo incauto como es, ante las observaciones realizadas no tiene más remedio que llegar a dos conclusiones alternativas equiprobables igualmente aterradoras: la primera es que estas empresas nos crean tontos y la segunda es que efectivamente seamos tontos. Para combatir ambas suposiciones y como sujetos económicos sólo nos queda la posibilidad de escoger el comercio donde, realmente, encontremos el producto al mejor precio.

lunes, 20 de agosto de 2012

Off-Topic: QUASIMODO.

Hoy la actualidad económica no trae a esta página nada nuevo (ya que el blog intentará ser de economía positiva y no normativa, ya que la economía politica siempre arroja novedades para desgracia de los sufridos ciudadanos).

Este enlace será puramente ornamental, lo aprovecharé para agradecer a alguien muy especial que haga del mundo un lugar más bonito en el que vivir. Espero que le guste esta flor virtual. Hay otras personas que merecen mi agradecimiento, pero me faltaría espacio de almacenamiento para citarlas a todas.

Para ti, MALI.


miércoles, 15 de agosto de 2012

La subida del IVA y la curva de Laffer.


En economía se popularizó en los 80 esta relación entre tipos impositivos e ingresos recaudados. El argumento es que a partir de un determinado punto (tipo impositivo), los efectos sobre la recaudación por los nuevos incentivos a no trabajar superan a los efectos recaudatorios de la propia subida.
[La curva de Laffer en WIKIPEDIA]
Con seguridad algún lector convendrán conmigo en que en los países del Sur de Europa en que nuestro conducta recaudatoria del IVA se comporta de esta manera y que nuestro umbral de sensibilidad es más bajo que en los países del Norte de Europa. Las explicaciones, seguramente, serán múltiples, no siendo la menor de ellas la existencia de bolsas de fraude fiscal.
En este sentido y teniendo en cuenta que la causa del desplome de ingresos es la caída de actividad tal vez la subida del IVA, negada durante la campaña y admitida durante la gobernanza no era la mejor de las soluciones posibles, teniendo en cuenta que los recortes más jugosos y que podrían realmente enjugar el déficit no se toman y las que se anuncian no se llevarán a cabo hasta las siguientes elecciones ¿quizá porque son los únicos recortes que atacan el aparato de poder, que cuenta con medios para defenderse mientras los trabajadores, amas de casa y jubilados sólo tienen su voto, mediatizado por los partidos políticos que se "reparten el pastel"?

No precisamos tanto flexibilizar el despido de trabajadores cuando el despido de nuestros políticos es imposible triplemente:
1. El aparato del partido les defiende. Y el aparato, entendido en sentido amplio, ya que los casos de abuso del adversario no pueden ser atacados cuando nosotros mismos consentimos los mismos abusos. Queremos ser un pais poderoso(=incrruptible), pero no entendemos que en un país poderoso se despide FULMINANTEMENTE a un político pillado en una mentira: copiando una tesis, con intereses espúrios en empresas privadas, etc. Y el despido proviene de la presión de sus propios compañeros de partido, que valoran el poder de la opinión pública, a diferencia de los políticos españoles, pongamos por caso.
2. El cargo les acompaña tras su finalización: ora un puesto en un consejo, ora en una diputación, quizá una pensión vitalicia o temporal... ¿No quedamos en los 20 días por año trabajado? Si es buena idea para los ciudadanos, también lo será para sus dirigentes...
3. Precisamente los políticos del país provienen de los sectores "protegidos" de la economía, esto es, sectores que conservan el puesto de trabajo, por si fallan las opciones 1 y 2 que expuse y así no hay ningún cargo público que no tenga una plaza de registrador de la propiedad, abogado del estado, inspector de hacienda o cualquier otro trabajo "mileurista" esperando por si fallaran las otras opciones. Como si nuestros políticos no supieran aprovechar hasta la saciedad los contactos entretejidos con las esferas de poder económico para colocarse (ellos mismos y sus recomendados) en estupendos trabajos clave de carácter consultivo con una remuneración suficiente para varias familias españolas...
Acabemos con la ineficacia de la clase dirigente y estarán(=estaremos, puesto que la clase dirigente es nuestra) legitimados para perseguir la ineficacia de las clases "dirigidas". Lo contrario no es sólo imposible, sino contraproducente.

Aunque podría parecer que hemos dejado el tema del titular, no es así, enderezar la curva de Laffer, subiendo el máximo de la misma para permitir una mayor recaudación (en la medida en que sea necesario para mantener los servicios públicos que consideremos esenciales y no como fin es sí misma) es posible aplicando las recetas que, por ejemplo, aplican los países que consideremos como modelo.

Este es el único modo duradero y legítimo de estar, como país, donde merecemos.

domingo, 12 de agosto de 2012

Bajando la prima de riesgo (entre todos).

Siempre hemos tenido a nuestro alcance la receta mágica para reducir la prima de riesgo, pero nunca hemos querido aplicarla. Todos nosotros, cada uno en función de sus posibilidades. Pero ello pasa por mejorar la eficiencia justamente de lo que no son las empresas, ya que las empresas son eficientes por instinto de conservación (o deberían de serlo).
La eficiencia a mejorar es la del servicio público del que somos usuarios. Y aunque está claro que quien más puede hacer por la eficiencia de un servicio público es el servidor público a cuyo cargo se presta (al que solemos denominar funcionario), también una parte de la responsabilidad es nuestra, facilitando que nos presten el servicio, sólo cuando es necesario y en las mejores condiciones para que el costo sea el menor. Y, legitimados por nuestra eficaz actuación como administrados, podemos Y DEBEMOS exigir a los administradores la mayor de las eficiencias en su desempeño.
Y al juez que sentencia, le debemos exigir el mayor rigor y la mayor fidelidad a la ley. Y de ser posible, que las sentencias no sean percibidas por el ciudadano como una ruleta rusa en la que ora se defiende una postura, ora otra. Se puede tener distintos criterios, pero si el ciudadano percibe la justicia como un rompecabezas y no como un servicio público hay un desempeño ineficaz por estos servidores.
Igualmente ocurre con la medicina, la enseñanza, etc. El fin debe ser el servicio al ciudadano y no la servidumbre del administrado que se siente constreñido por un aparato burocrático que paga y que en lugar de ayudarle, le limita y encorseta.
Los funcionarios deben funcionar y los ciudadanos debemos exigir, pero sólo lo que es justo pedir. Y cuanto antes lo consigamos, antes seremos un pais líder. Y si ese liderazgo pasa por destituir determinados cargos, sean estos cuales fueran, que así sea. Los partidos, sindicatos y otras estructuras del poder han creado una aristocracia del poder a la manera absolutista y se han desligado mayoritariamente de los ciudadanos. Y aunque a veces se confiesen servidores de la ciudadanía, en cuanto se investiga un poco vemos que todo es una mera pose para hacernos creer que les importa algo la legalidad y el respeto al pueblo del que emana su poder.
Cuando realmente los políticos (y con ellos el resto de funcionarios públicos) antepongan el servicio al ciudadano a servirse del ciudadano veremos marcharse con  viento fresco a la prima de riesgo. Como en los países civilizados, donde una sospecha de corrupción es suficiente para erradicar a un servidor público ineficaz (o incluso del que sólo se sospecha su ineficacia).

Y esto no es todo, querid@s herman@s, pero aqui acaba por hoy.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Justicia vs. justicia.


El sabio y sentato Quemun ya me lo advirtió en su momento cuando le di traslado de mi deseo de empuñar las armas contra la estulticia y la necedad. En este caso, tuve el absurdo anhelo de conseguir que un estamento privilegiado renunciara a su favorable situación de aprovechamiento para reestablecer la justicia. Pero claro, el sistema no puede permitir que alguien ajeno a él conquiste ningún logro positivo, no vaya a conducir a la descabellada idea de pensar que los ciudadanos tenemos derecho a que se nos escuche y respete. Por tanto, si alguna vez obtenemos la errónea impresión de que, de alguna manera, a los seres corruptos se les puede expulsar del sistema, desegañémonos: sólo las luchas intestinas por el poder entre facciones igualmente corruptas entre sí conducen a nuevos equilibrios que ¡Oh, sorpresa!, nunca serán en beneficio del ciudadano que mantiene el sistema y si, en cambio, a beneficio de los parásitos del sistema que proliferan a base de practicar la hispánica y rentable costumbre de adular al poderoso y avasallar al débil. No es extraño que estemos reponiendo en la televisión estatal la instructiva serie "Curro Jimenez". Sin duda va a ser el nuevo referente de los aires de justicia social y derechos ciudadanos que "los mercados" nos van a permitir conservar en lo sucesivo. ¡Permanezcan atentos a sus receptores...!