domingo, 5 de enero de 2014

Una sociedad de Tlahueles y Xolopitlis.

Tlahueles y Xolopitlis son, en palabras de Gary Jennings (en náhuatl antiguo) los dos unicos tipos de locura que se conocían entre los antiguos mexicas. Hoy, por desgracia, el catálogo se ha ampliado, pero básicamente todavía tenemos al maníaco delirante y peligroso (tlahuele) y al inocente retrasado mental (xolopitli). Nuestra política, nuestra economía y, en general, todos los ámbitos de nuestra vida en común permean la egolatría que destilamos como individuos y sólo quedan tlahueles entre nosotros, a tal punto que no sabemos donde mirar que no aparezca un maníaco delirante y peligros e intente aprovecharse de los individuos honestos, solidarios y honrados que a sus ojos, por lo visto, no somos más que inútiles xolopitlis.

En este fin de semana mis pesadillas se han poblado con mi propio tlahuele y por ello exorcizaremos a nuestro demonio recetando nuestra particular letanía con este mal. ¡Oh, tú, que vampirizas mi trabajo hurtándome el reconocimiento que merezco y acusandome de tus defectos! Sepas que más pronto que tarde verás que el injusto trato que dispensas a los demás se volverá contra tí, devolviéndote el sabor amargo del justo castigo a tu maldad anterior.

Tal vez soy yo el equivocado y es justo y necesario que tantos sinvergüenzas "listos" vivan a costa de los honestos y trabajadores "tontos". Si vivimos primero la revolución del conocimiento luego la revolución de la información es posible que ahora vivimos la revolución del latrocinio y lo que se premia ya no es el conocimiento, ni tampoco la información, sino ya tan sólo el robo descarado y desvergonzado. Bien pensando esta teoría es la única que explica la situación actual de esta sociedad.

Espero de todo corazón estar equivocado.


P.S.: Ya sé que estoy aparentemente más surrealista, pero el hiperrealismo es la visión más surrealista que hay.

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