jueves, 26 de septiembre de 2013

Reformar o desestructurar el mercado laboral.

Entre las diversas valoraciones de las medidas de reforma del mercado de trabajo, interesa leer las conclusiones del nuestro banco central.

Constata el Banco de España que la consecuencia más evidente de los efectos de la reforma laboral de 2012 es la moderación de los salarios.
Además, afirma que no ha frenado el ritmo de destrucción de empleo.
Los efectos sobre paro, la ocupación y la contratación, son difíciles de evaluar por "la difícil situación cíclica en el período analizado, marcada por una segunda recesión que se inició a mediados de 2011 y se prolonga a lo largo de todo el período analizado posterior a la reforma".
Se afirma que la reforma "no ha elevado el peso de los ERE de extinción de empleo, mientras que se han mantenido elevados porcentajes de ERE de reducción de jornada y suspensión de empleo".
También "parecen estar siendo utilizadas con intensidad" las "modificaciones sustanciales" de las condiciones de trabajo.
En resumen, nada que podamos reformular como "ha facilitado la salida de la crisis" o "ha aumentado el nivel de empleo". Curiosamente, sólo son las rentas bajas las que han soportado el coste del ajuste, en tanto que las rentas altas han aprovechado la ocasión para volver a cambiar la estructura económica a su favor. Como en todas las crisis, son los capitalistas (no confundir con los empresarios que también estan sufriendo la crisis) los que se están beneficiando de las nuevas condiciones económicas.

De nuevo vemos repetirse los errores del primer "New Deal" y de los años del rigor presupuestario de Roosevelt encarnados en los gobernantes de España (de Europa), y si queremos salir de esta tendremos que obligar a nuestros políticos a releer la historia de las pasadas crisis capitalistas, en la esperanza de que no repitan una y otra vez los mismos errores y, tal vez, consulten la Teoría general del empleo, el interés y el dinero, de John Maynard Keynes.
Esperemos no tener que ver la lucha patronal-sindical a los niveles de los años 30, que empobreció tanto a patronos como a empleados y deseemos que nuestros nietos no vuelvan a tener que lamentarse de la estulticia de sus líderes como nosotros hacemos ahora.


* Para ampliar sobre el tema y ver una visión que a mi me parece:
- conservadora léase: Sennholz, Hans F. (1969). «The Great Depression» (en inglés). The Freeman 19 (10): pp. 585-596.
- keynesiana léase: Jose Antonio Bru "Crash del 29. Gran Depresión. New Deal. Fascismos y socialismos"


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