sábado, 1 de septiembre de 2012

La pequeña diferencia entre desarrollo y atraso.

Leo en diversos medios que el candidato a la vicepresidencia estadounidense ha cometido un error, que según manifiesta corresponde a un inocente "lapsus linguae". El error parece haber consistido en manifestar que corrió una maratón en un tiempo inferior a tres horas, algo totalmente inocente y carente de relevancia. Sin embargo, esta afirmación ha conducido a la inmediata verificación del dato por parte de la prenta y los ciudadanos, que estiman que ello es imposible, y así lo acreditan. Al día siguiente explica el aludido político que se trataría de un error por su parte, y que no recuerda bien la cifra. Esto es bueno y saludable y seguro que sus partidarios están pensando que es un sabio por rectificar sus errores y sus detractores piensan que es un mentiroso compulsivo. Pero su imagen ha sido seriamente dañada y podría ser irreparable el efecto de este error presuntamente cándido.

Comparemos ahora esta situación con la situación prevaleciente actualmente en España, donde cualquier político, intelectual o famosillo de tres al cuarto puede contarnos las aventuras completas del Barón de Münchhausen como protagonista sin sonrojarse. Y además, sus adláteres jurarán que lo vieron montado en la bala de cañón camino al horizonte. Para rematar, los medios de comunicación no sólo no desmentirían la evidente falsedad, sino que con absoluta certeza ofrecerán entrevistas, programas especiales sobre la cuestión y pondrán a trabajar a los guionistas para obtener un "biopic" al uso, mejorando adicionalmente las finanzas del contumaz falsario.

Mientras tengamos esta tolerancia con la mentira, seguiremos hundidos, merecidamente, en el atraso. En cuanto exijamos a nuestros líderes coherencia y sinceridad lo dejaremos atrás para ocupar los primeros lugares del mundo.

¡Es nuestra responsabilidad como ciudadanos!

4 comentarios:

  1. Teoricamenta, nuestra responsabilidad como ciudadanos es denunciar los excesos y manifestarnos en contra de aquellas cosas que aunque sean de acuerdo a ley, no esten de acuerdo con lo justo.
    La misión de los politicos debiera ser la de escuchar a las personas, pues solo movemos el culo del sofa cuando realmente estamos cabreados. En cambio, son tancerriles y prepotentes que no se molestan ni en eso.
    Dicen que cada nación tiene los políticos que se merece y cada vez mas, querido Pedro, creo que el dicho tiene razón.

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    1. Hola Sergio.
      Quiero creer que nos merecemos (y conseguiremos) algo mejor, aunque efectivamente los que están arriba es porque los hemos puesto ahí. Seamos realistas y pidamos lo imposible.
      Gracias.

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    2. Gracias por la contestacion Pedro, pero no soy Sergio, sino tu ex-compañero de aventuras maritimas J.M.
      Un abrazo.

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  2. Hola, J.M. Sergio:
    Al menos seguimos navegando por el mismo mar, aunque no vayamos montados ya en el mismo barco. Y seguimos resistiendo, que no es poco con la que está cayendo.

    Gracias por tus valiosos comentarios y me alegra ver que sigues teniendo un espíritu joven y crítico.

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